conflictos socioambientales

Disminución del complejo dunar de la Punta de Concon

El campo dunar de la punta de Concón se ubica en el límite entre Viña del Mar y Concón. Es un lugar que se compone de una biodiversidad única, debido a la edad geológica, microclima y ubicación costera. Se han registrado alrededor de 300 especies de flora y fauna en el lugar. Otra de sus particularidades, es que se caracterizan por ser dunas colgantes, sin conexión a una playa, lo que les añade un valor agregado.

Fue declarado santuario de la naturaleza en 1993 debido a su valor natural, educativo y científico. Originalmente abarcaba 44 hectáreas, lo que se redujo a 12 en la actualidad. Esto, debido a la entrega de permisos de construcción por parte de la municipalidad antes de ser declarado como santuario, cambiando la jurisdicción con el argumento de que se debía velar por el “desarrollo sustentable”. Esta reducción se concretó gracias a las presiones de la empresa Reconsa, propiedad de la familia Soza Donoso, quienes son dueños de los terrenos, contando además con el apoyo de los entonces ministros DC Edmundo Pérez Yoma y Carlos Figueroa.

Un elemento importante a considerar es que la Dirección de Obras Municipales de la alcaldía de Concón se ha puesto a disposición de los proyectos que ingresan, otorgando permisos de edificación en un sector que está protegido de construcciones por ley. Desde entonces, se han emplazado progresivamente edificios, reduciendo el campo dunar de manera considerable. Un ejemplo de esta permisividad se dió en el sector dunar de Concón, cuando en el año 1996 se instaló el condominio Alto del Este, proyecto que pretendía instalar tres torres de 24 pisos. Finalmente, y gracias a la denuncia de vecinxs que derivó en una fiscalización de contraloría, solo lograron concretar una sola edificación del proyecto.

Entre los últimos casos emblemáticos, en 2019 Reconsa comenzó a construir un complejo inmobiliario de 25 edificios sobre las dunas, afectando directamente el santuario de la naturaleza, sin haber pasado por el SEIA y vulnerando los establecido en la ley de bases generales. Esta situación provocó indignación en los movimientos de Duna Viva y la Corporación Pro Defensa del Patrimonio Histórico y Cultural de Viña del Mar, quienes presentaron una denuncia de la Superintendencia de Medio Ambiente. Además debido al recurso presentado por ambas organizaciones, la corte suprema determinó una resolución administrativa que obligó a paralizar las obras y dictaminó que el proyecto debe pasar por el SEIA para obtener una RCA.

Otro caso fue el del proyecto Mackroceano, de la inmobiliaria Mackro que pretendía instalarse en el sector viñamarino de las dunas. A unos cuantos metros, la instalación de las nueve torres ponían en riesgo de derrumbe las dunas. La DOM de la Municipalidad de Viña del Mar le otorgó un permiso de edificación, mientras el proyecto no había pasado por el SEIA para evaluar dichos riesgos. Gracias a un recurso de protección interpuesto por organizaciones ambientales, se consiguió que el proyecto se paralizará y fuera sometido al SEIA.

El campo dunar, a pesar de ser consagrado como santuario de la naturaleza, está permanente amenazado por el voraz avance inmobiliario. 

Principales impactos socioambientales:

Desde el año 1994 a la fecha, han sido 21 años de conflicto

0
años

Principales actores involucrados

Unión Comunal de JJ.VV de Concón

Fundación Yarur Bascuñán

Movimiento Duna Viva

Fundación Defendamos la Ciudad 

Corporación Pro Defensa del Patrimonio Histórico y Cultural de Viña del Mar

Principales acciones en torno al conflicto: