conflictos socioambientales

Apropiación, contaminación de agua y tala ilegal de bosque nativo "Mina El Soldado"

La localidad de El Melón, con una destacable historia social y rodeada de vastos paisajes naturales, se ubica en pleno valle del Aconcagua, en la comuna de Nogales. Nace a partir de una estación de ferrocarril por los años 1897, en un contexto de desarrollo productivo ligado a la extracción de caliza y la agricultura de subsistencia.

Las zonas cercanas albergan bosque esclerófilo frondoso y diverso, principalmente en los fondos de quebradas, zonas medias de montaña y en los sectores altos. Abundantes bosques de clima húmedo como Peumos, Bellotos del Norte, Boldos, Quillays y Canelos se asientan en los fondos de la quebrada y en menor medida en lugares más altos. En la alta montaña están las nacientes, que bajan como los  esteros más importantes: El Cobre y Garreton. En su mejor momento eran atractivos naturales inigualables.

En la localidad El Melón se entremezcla una cultura híbrida entre lo rural y lo obrero. Por un lado marcada por el campo, ya que históricamente se han dedicado al cultivo de papa, tomate, choclo y leguminosas. La agricultura de subsistencia ha sido durante mucho tiempo la actividad de sustento principal. Por otro lado, desde 1906 la instalación de cementos melón en la zona con la extracción de Caliza, trajo consigo el aumento de la migración, construyéndose tomas de terreno que dieron como resultado barrios de trabajadores. Se marcó una importante cultura obrera. Los ferrocarriles conectaban La Calera con El Melón, que actualmente tiene un valor patrimonial importante ligado a lo arquitectónico e histórico. 

Actualmente, alrededor de la mitad del mercado local está dominado por las actividades agrícolas. Sin embargo, los grandes yacimientos de cobre y los incentivos de un país con “vocación” minera, han convertido al Melón en una zona donde opera la gran minería de la mano de Anglo American. La multinacional británica, destacada por sus grandes operaciones en todos los continentes, en 2001 se instaló en territorio nogalino al comprar la antigua minera El Soldado, nacida en 1942. La faena pasó de ser pequeña minería a competir en las grandes ligas. No es algo que ha traído beneficios a los residentes.

 

Hoy en día, El Soldado es una mina a rajo abierto de las más grandes del mundo. En ella se produce principalmente concentrado de cobre fino, registrándose magnitudes descomunales, solo en 2020 unas 45.800 toneladas. Esta actividad extractiva de alta intensidad del mineral, destinada a la exportación, no tiene otro nombre que Extractivismo (si, con mayúscula). Como toda actividad de este nivel, la mina de Anglo ha tenido varias repercusiones sobre el territorio, dañando y contaminando los ecosistemas que se encuentran a su alrededor, ocupando los bienes comunes naturales para sus usos productivos y desestabilizando las actividades sociales.

Amparado en un modelo jurídico de privatización de las aguas, la empresa posee derechos de aprovechamiento de agua que permiten extraer grandes cantidades de este recurso. En la práctica, tienen 16 pozos en la zona baja del sector, los cuales operan con tecnología hidráulica avanzada en extracción. Por tanto, su capacidad de obtener agua es mucho mayor a la que tiene acceso la comunidad a través del APR municipal.

Principales impactos socioambientales:

Uno de los impactos más agudos sobre los territorios, en un contexto de sequía y de saqueo generalizado de agua, ha sido debido al acaparamiento de agua por parte de la empresa para sus usos productivos, mientras se ha limitado el acceso al agua de la comunidad de El Melón, con cortes de agua y abastecimiento de apr a través de camiones aljibe. En la zona, los esteros el Carretón y el Cobre, desde donde se extrae desde aguas arriba, están secos. 

Entre las afectaciones ambientales, producto de las faenas se han vertido miles de toneladas de roca y material estéril sobre laderas, el suelo y bosques, lo que ha destruido bosque nativo de manera significativa, afectando al ecosistema de la Quebrada El Gallo. Las especies nativas frondosas que se describieron, como el Belloto del Norte, han sido arrasadas.

Desde el año 2019 a la fecha, han sido 3 años de conflicto

0
años

Principales actores involucrados

Pozo 9 El Melón Unido.

Mesa social El Melón

Comunidad de Nogales y El Melón.

Principales acciones en torno al conflicto:

En enero de 2021, la corte suprema ratificó la sentencia de Anglo American a reparar el daño sobre quebrada El Gallo, en Nogales, además de pagar una indemnización de 600 millones por extensión operativa de mina El soldado. También revocó la sentencia de la corte de apelaciones, obligando al municipio de Nogales a adoptar las medidas necesarias para garantizar el abastecimiento de agua (no menor a 100 litros diarios por personas). Se observó desde Greenpeace una medida insuficiente, ya que el consumo de agua corresponde al 2% de agua disponible, mientras el 98% es propiedad de Anglo American.

A finales de marzo y principios de abril de 2019, comenzaron los permanentes cortes de agua. Los impactos del acaparamiento de aguas de AngloAmerican estaban causando estragos en la comunidad. El malestar se fue intensificando hasta que, en el contexto de estallido social, vecinos y vecinas tomaron el Pozo 9, propiedad de la multinacional como exigencia de justicia. Se realizó un petitorio con demandas claras: Que la empresa entregue el agua acaparada. 

 

Exigieron conectar el pozo municipal con el de angloamerican, para obtener mayor acceso a mejores niveles de agua. La acción de presión por parte de la comunidad, logró el “compromiso” de la minera para “inyectar” algo del agua que utilizan a los pozos locales. Aunque el abastecimiento de agua para la comunidad sigue siendo a través del APR municipal, que depende fundamentalmente del relleno de camiones aljibe.