conflictos socioambientales

Afectación glaciares, ríos y disponibilidad hídrica por parte de la minería de Codelco Andina

El río Aconcagua es uno de los núcleos hidrográficos más importantes de la región, y probablemente del país. Es muy probablemente la cuenca responsable de la proliferación de los asentamientos humanos en los valles que atraviesa. Con una longitud de 7200 km, el río recorre grandes ciudades como San Felipe, Quillota, la Calera, y abasteciendo a Limache a través del estero Limache, termina su pasar desembocando en Concón.  Este río ha sido un abastecedor hídrico histórico en la región. Le debemos mucho.

El rol que ha tenido sobre la biodiversidad y la naturaleza es inconmensurable. En los diversos tramos del recorrido va cambiando los ambientes. En las nacientes de la alta cordillera, habitan pumas, vizcachas, cóndores y guanacos. En la zona media, el río se ensancha y da lugar a diferentes especies que viven alrededor de la cuenca. Por último, en el tramo bajo, la desembocadura se transforma en un humedal conocido como La Isla. 

Las fuentes de aguas del río Aconcagua es de procedencia múltiple, por un lado se abastece de las aguas lluvias en los meses de invierno, y por otro desde los ríos Juncal, Putaendo, Colorado y Blanco en primavera – verano,  que lo obtienen desde la nieve y glaciares que se asientan en la alta cordillera de Los Andes. 

La faena de rajo abierto Sur – sur de Codelco Andina, se instala en el sector alto del río Aconcagua desde el año 1970. Se considera uno de los yacimientos más grandes de Chile, extrayendo alrededor de 184.437 toneladas de cobre fino en el 2020. Según estudio realizado por la fundación Chile Sustentable (2020), desde sus operaciones han afectado casi hasta su desaparición a dos glaciares rocosos, en un área de 1,32 km2. Por otro lado, la construcción de lastre e infraestructura minera ha impactado con 0,78 km2 glaciares rocosos. 

Se identifican las afectaciones sobre los glaciares Rinconada y Río Blanco. Cercano a este último opera la faena de andina. Según estimaciones, se han perdido alrededor de 22 millones de mt3 de agua con las operaciones, además de la remoción de entre 1 a 8 millones de toneladas de hielo al año entre 1991 y 2000. 

En un afán extractivista, Codelco ha implantando la expansión minera como una modernización necesaria. La insistencia con la instalación de un proyecto expansivo ha sido una historia de ires y venires, pero Codelco no se ha doblegado. En 2012 se ingresó el famoso y perjudicial megaproyecto Codelco Andina 244 el cual contemplaba la expansión de las faenas a rajo abierto, afectando a 100 glaciares según la Declaración de Impacto Ambiental (DIA). Esto iba a agravar de manera significativa la disponibilidad de agua para el río Aconcagua, por lo que se rechazó. 

La estatal siguió firme, ingresando un nuevo proyecto en 2015 que afectaba a 20 glaciares, el que sí fue aprobado, pero que por el rechazo generalizado de las comunidades y organizaciones ambientales, Codelco decidió retirar. Sin embargo, la minera reingresó dicho proyecto en 2017, abarcando esta vez un área de influencia menor (7 glaciares), lo que fue aprobado por el SEIA.

Principales impactos socioambientales:

Desde el año 2011 a la fecha, han sido 10 años de conflicto

0
años

Principales actores involucrados

Fundación Chile Sustentable / Asamblea Popular por la Defensa del Valle de Aconcagua

Coordinadora por la Defensa del Aconcagua / Centro ecológico Génesis

Parque de estudio y Reflexión Los Manantiales / Mensaje de Silo

Colectivo Estación Resistencia / Fundación Pangea

Finca Ecológica Eka Chakra / Modatima

Colectivo Tiawon /  Movimiento Comunidades por el Derecho a la Vida

Organización Dunas de Ritoque / Observatorio Aguas

 Movimiento EcoSocialista / CR2 / GreenPeace

Principales acciones en torno al conflicto: