19 de Octubre en Valparaiso con LXS AMIGXS

Texto por Turquesa Lila Mentolada  / Video por Matías Salinas

Era la noche del 18 de octubre de 2019, con mi amigo Mati habíamos decidido ir esa noche a ver a la amiga Organa Feminazi, en una performance que estaría realizando en Morgana, Valparaíso. Cuando había pasado la media noche y esperábamos el show, con las amigas nos pusimos a webiar un rato afuera del local, haciendo un registro de palabreos respecto a la revuelta que ya estaba ocurriendo en la Región Metropolitana; como era frecuente mi amigo Mati se encontraba detrás de esa cámara que grababa. Pensar que desde De Maricas y Señoras habíamos conjurado tantas veces el desmantelo de las estructuras, tanto microfono interpelado constantemente por las memorias y el dolor de unas lokas, apuntando incansablemente a la re significación de las redes y el colectivo en una fuertona invitación a hacer un pacto inverosímil, como diría la amiga Lilit.

Al otro día desperté con la intriga hirviendo, una de las chiquillas de la casa estaba afuera y la otra se encontraba a punto de salir a las calles, sugiriendo antes de partir: “lleva agua con limón y bicarbonato, si puedes también lleva un pañuelo para resistir las lacrimógenas”.

Antes de salir del edificio, unos mensajes me habían hecho saber que la Lilit no daba señales, en ese entonces solo se le podía comunicar por facebook o correo. Salí a la plazuela Ecuador, adyacente a la Bellavista y Subida Ecuador pa cachar que onda. Ésta era una turba enorme que gritaba y combatía contra los pacos y el guanaco, afuera me encontré a mi amigo Mati, que dentro de todos sus motivos, se encontraba allí para decirme que me fuera con él pa su casa, que tenía miedo y no quería estar entre los perdigones y barricadas.

Le contesté que no, porque andaba detrás de la Lilit. La weá, andaba una detrás de la otra. Hasta hace un tiempo volvimos a recordarlo y como en otras ocasiones me dijo: “esa tarde yo te vi tan decidida, me dijiste que no y andabas vestida como agente especial”;  regiamente me puse una polera sin mangas negra más la faldita corta aleopardada de moda.

Entre parlantes que sonaban desde una casa grande de valpo en la punta de diamante, me encontré con la Lilit y, a los minutos, con las primas del llamado activismo y protesta maricona. La Simón nos dijo, caminen apegadas a la pared para evitar perdigones y ante la lacrimógena suban por General Mackena, jamás por Subida Ecuador o Yerbas Buenas, más tarde cacharíamos que la primera era recta y empinada para evitar y rápidamente volver a bajar, en cambio las otras te llevaban a la chucha entre vueltas y vueltas.

Cuando gritabamos el Eje del Mal es Heterosexual, la Bandera Nacional es Heterosexual y el Escudo Nacional es heterosecual, cayó una lacrimogena justo al lado de la Lilit. Mientras la gente corría, ella estaba atorada entre lacrimógena, una escalera y un cabro que estaba un peldaño sobre ella y le bloqueaba la salida. Sin pensarlo fui y le tomé la mano, juntas subimos y con las energías que tenía la impulsaba para no detenernos. Llegamos arriba y sentía que me iba a dar un infarto, reposamos unos minutos y decidimos ir a descansar junto a unas amigas putas, que en el DESorden nos habíamos topado.

«Hasta hace un tiempo volvimos a recordarlo y como en otras ocasiones me dijo: “esa tarde yo te vi tan decidida, me dijiste que no y andabas vestida como agente especial”».

Cayó la noche y, entre tantas direcciones, algunas decidimos dirigirnos al Congreso para quemarlo. El escenario constaba de múltiples barricadas desde El Almendral al Barrio Puerto hacia los cerros, algunas patrullas aún daban vueltas, pero las capuchas y masas les habían mermado. Estábamos en calle Uruguay con Independencia en un vaivén constante por los balazos, cubriéndonos junto a unas abuelas del guanaco.

Cuando el chorro había pasado, aproveché de revisar el celular y el hashtag más el whatsapp lo indicaban: SA-QUE-O. Como lokas partimos entre saludos encapuchados, las opciones eran varias: Santa Isabel de Pedro Montt, Líder de Bellavista, Ripley, entre otros. En una sincronía coral se hizo saber: VIENEN LOS MILICOS, CABROS. Segundos después todo era humo y llamas entre botines arrancando. Afortunadamente, aquella noche nos recibieron bajo un techo amable, escuchábamos las radios anunciando: “Estado de Catástrofe”, “toque de queda a partir de las 5 de la tarde”.

Esa noche nos dormimos con el helicóptero sobrevolando, la guerrilla callejera de los milicos y la negra masa contraatacando. Nos acurrucamos en el regocijo de los tesoros adquiridos aquella noche en que todos los gatos vestían de negro, engrifados como demonio ante los llamados “perros del Estado”.

Las semanas siguientes fueron maravillosas, se marchaba y combatía desde la mañana hasta la noche. A las 10 de la mañana por los hospitales, a las 11 contra el extractivismo, a las 12 por todos los territorios aledaños, a las 13 por las comunidades indígenas, y esto era en el plan. En los cerros había talleres, conversatorios, ollas comunes. Cada día salía un cronograma con actividades por el plan y por  los cerros de Valparaíso.

La gente llegaba desde Limache y más adentro para ir a marchar al plan. Entre tanto movimiento, allí estábamos las corporalidades desobedientes sexuales, en las barricadas, en las marchas, en los equipos de cuidado y primeros auxilios, en los saqueos y entre tantas otras cosas. Entonces, decidimos hacer las convocatorias desde nuestros lugares y afinidades.

Así, el 27 de octubre debutamos con la Olla Comuna! Como unx y el 3 de Noviembre se realizó por segunda vez. Esto fue organizado por la Fluja Disidente, un menjunje que ya ni me acuerdo como surgió, solo sé que alguien dijo: reunión en la casa de tal maricón, y llegaron 20, 30, 40 en un cuarto palabreando acerca del estallido. Se repartieron tantos platos de comida, pa quiénes llegaron de otros lados y pa quiénes son de la Echaurren, hubo taller de dibujos, taller de capuchas recicladas, shows de Coni Cuarto Creciente, nos debutamos como De Maricas y Señoras con recital en vivo en compañía de la Diego Simón, la Cardo Mayi, la Lilit y quién les escribe, además estuvo de anfitriona la Anna Balmanica, que se rajó junto al Vicente con las sendas gráficas (deliciosas). Luego vinieron algunas polémicas y la cosa se terminó dispersando por un tiempo, mientras que otras polémicas en camino venían.

Estábamos frenéticxs, el 06 de noviembre nos fuimos a protestar a las calles en la Marcha del Descontento NO HETEROSEXUAL, que marcó 50 puntos de rating en escándalo. Pasa que, algunas locas no teníamos la experiencia de trabajar con las diversidades, algunas no teníamos la vivencia de estar con las institucionales y algunas no sabíamos de lidiar con las sostenidas por partidos, ¡oai! Allá nos metimos, con las MUMS, a desordenar los llamados Cabildos LGBTIQ+; la Lilit, disgustada, nos decía: no entiendo porque van para allá, lo hemos hablado tantas veces, ¡la cooptación niña! y al terminar la marcha, agrupadas gritábamos: Libres sin el MOVILH, sin IGUALES, sin el MUMS. Bueno, harto patéticas las polémicas.

Me basta con decir que una amiga terminó acusada constitucionalmente en un reunión por hocicona y violenta hacia las mujeres de la organización, que en palabras suyas “eran las más oprimidas por el Patriarcado” y mencionando que las reus estaban compuestas mayoritariamente por masculinidades, cuando abundaban las mariconas.

Mi amiga les dijo: esta receta ya la conozco, está la que lee la carta y presenta la funa, la que llora y la que se marcha llevándose a quiénes le apoyan (jamás olvidaré esas palabras). Lo cierto es que ella no estaba sola y terminamos haciendo una rebelión, acordando salirnos del grupo de whatsapp al mismo tiempo. Así aprendimos que algunas amarguras son necesarias para restarse de ciertos contextos, que las que dicen que no están vinculadas al PC, PPD o PS, si lo están. Que en la diversidad institucional se trabajan con núcleos, evidencias objetivas y lineamientos compañera: L-Í-N-E-A-S, y hartas cosas truchas que prefiero no ahondar por ahora.

De la Echaurren a las bases del MUMS, nos pasamos a la Facultad de TS, que webiando decíamos: trabajadoras sexuales, y en realidad era la de Trabajo Social de la UV, detrás del Parque Italia. En rebelión nos acoplamos con las Afinidades Mariconas y aquí sí que ocurrieron hartas cosas bonitas. Para el 10 de noviembre se estaba convocando: FLAITES A REÑACA, algunas quedamos enarboladas y dijimos: bueno, si van los flaites y la pobla, que vayan las mariconas. Porque como nos dijo una vez un portuario: en nuestras familias también hay maricones, ¿cómo no? donde se le ocurra… ¡Estamos! Así salió la convocatoria: ¡¡¡MARICONXS CON LA POBLA A ROTEAR LA PLAYA CUICA!!! Un webeo en el que nadie sabía si era en el sector 2 o en el sector 5.

Como antecedente, yo me mandé el rico palabreo en el evento de facebook de la gente hetero. Les dije que nos correspondía ir, porque también habemos mariconas en las poblas, y que nadie nos webiara, ni nos silbara, porque íbamos a andar en patota y no aguantaríamos weas. No, ya no. Como las otras convocatorias de esos tiempos, terminó en lacrimógenas, palabreos con viejas rídiculas, un supremacista blanco disparando, y las lokas de vuelta en una micro cantando desde la Gloria Trevi a la Thalia en un taco interminable de micros que querían volver a Valparaiso.

Estas son algunas memorias de aquella temporada. No alcanzo a mencionar más, porque esto da para un libro. Cosas importantes que aprendimos: la Disidencia es una ética política, no una identidad. Sin embargo, a esta altura, ha terminado siendo un chiste tan agrio como la Diversidad Sexual. La mutabilidad es espléndida, más cuando nos agotamos de los ismos, feminismos, anarquismos, antirracismos, anticolonialismos y tanto trato aspero-sin asunto, acompañado de doctrinas y moralismos.

Otras nos dimos cuenta que el citadinismo agota, renunciamos al estrellato de la Gran Ciudad, que no es más que hacerte la carrera entre Santiago y Valpo, y que, al parecer, una sigue siendo la rural que visita las ciudades, así como la citadina  tan decolonizada que solo es una citadina visitando otras localidades. Además, agrego el cuidado y cariño, que a veces no recibimos de tanto activismo duro por el colectivo y la blandura, que anhelamos, a veces la encontramos en otros lados.

Besos a todas las amistades del puerto. Gracias a Erráticas por apoyarme en este oficio de amasar escritos. Me despido para atender otros compromisos, en otro número volveremos a encontrarnos. Como dijo la prima Diego Simón: en el futuro nostálgico.