Muestra Excéntrico en Valparaíso Manifiestos encarnados: un programa de pornografía a gritos

Escrito por Carol Mockridge

centran en la reflexión cultural sobre la diversidad de formas de representación artística de la sexualidad y los placeres en el cine.

El objetivo general de Excéntrico es abrir espacios para la apreciación y crítica sobre los sistemas de producción, representación y distribución del cine cuyos contenidos abordan explícitamente la sexualidad, situando al placer como objeto de debate sociocultural, artístico y cinematográfico.

En esta línea Excéntrico nos invita a la muestra “Manifiestos encarnados: un programa de pornografía a gritos”, que tendrá lugar en Valparaíso, este domingo 28 de noviembre, donde luego de la función tendrá el espacio para reflexionar y repensar sobre lo político y lo pornográfico  .

Te dejamos parte del texto curatorial para contextualizar la muestra.

“Nuestros congresos, parlamentos y ministerios son la arquitectura de respaldo de un inmenso archivo pornográfico. Y es que la pornografía, antes que aparejarse al sexo, es una retórica política. Dice relación con lo que puede o no ser visto. Y vivimos en tiempos que son pornográficos precisamente porque el poder no esconde sus operaciones.

Así las cosas, en esta era pornográfica no sería difícil confundirse y ubicar el escandalo presente al sexo visible. Distribuimos la indignación de tal modo que hemos decidido abrir los ojos ante las peores violencias. Por ello lo sexual explicito, re-apropiado como lenguaje político y circulado fuera de los contornos reglados de la pantalla censurable, tiene la potencialidad de fisurar los muros que serán lo público y lo privado. Y con ellos disputar aquellas definiciones que circunscriben lo pornográfico a la escena sexual, como si la exhibición del sexo no pudiera ser más que eso…”

El encuentro es en Patio Volantín #Ecuador 378, Valparaíso el día domingo 28 de noviembre, desde las 19:30 horas. 

Aporte voluntario / Aforo limitado

Inscripción en el siguiente Link

«Y es que la pornografía, antes que aparejarse al sexo, es una retórica política».