Carta de voluntad anticipada

Escrito por Tabata Yañez / Video por Valentina Zamudio y Jannel Lobos

RECUERDO UNO

Un hombre muere en un choque. Regresa a su casa como fantasma, trae encima la sábana blanca que cubrió su cadáver en la morgue y dos agujeros simulan sus ojos. Deambula por los rincones observando a su pareja, aferrándose a la vida que ya no le pertenece. Observa cómo pasa el tiempo, pero a una velocidad irracionalmente progresiva: primero un día equivale a un mes, luego un mes a dos años y dos años a diez. Así, pronto, el futuro frente a él. 

Siempre me pareció muy solitaria la historia, esta sensación no se limita a la trama. Rodada en secreto y en formato 4:3, David Lowery la nombró A ghost story (2017). La cinta avanza con el fantasma viendo décadas en segundos hasta que, de repente, vuelve al pasado rompiendo con todas las leyes de la física –que a esta altura claramente ya destroza–, aunque siempre manteniéndose fijo en un lugar. 

Este es entonces el recuerdo innato que llega a mí al enfrentarme a la muerte: su soledad, la relación con el espacio, la marcha inevitable del tiempo. 

                                                                                                           *

La propuesta que se plantea aquí es un mal necesario. Independiente de la condición actual y el estado mental/físico de la persona, detenerse a escribir algo que se desea al morir (o antes de), como ejercicio ya te lleva a la tumba, pero con la oportunidad de moldear el camino un poco a la pinta. 

¡Felicidades! Has creado la realidad, materializado más bien, el deceso. 

Esto es, un poco, estar muerta. 

El ejercicio que realizaré en este número se ha denominado de diversas maneras  (documento de voluntad anticipada, carta de voluntad anticipada, testamento vital o instrucciones previas). A pesar de que actualmente no cuenta con validez en la jurisdicción chilena –a diferencia de otros países del mundo–, este documento en síntesis consiste en indicar cómo una persona quiere que se disponga de su salud, cuerpo y vida en un momento cercano a la muerte, o cuando ya no sea capaz de decidir por sí misme. 

Por lo general, se hace referencia a la voluntad anticipada en contexto de una enfermedad terminal, un estado de coma o un estado de sufrimiento irreversible, situaciones en que la persona pierde total capacidad de expresar sus deseos.

Algunes han difundido información valiosa para lograr redactar con éxito el producto mortuorio siguiendo un formato simple. De todos modos, otres sostienen que es de libre expresión. En la red existen varios modelos de fácil descarga, cual prototipo de CV, a disposición de cualquiera.

Se pueden encontrar puntos en común como “Representante”, “Representante sustituto”, “Instrucciones”, “Instrucciones adicionales” y  “Testigos”, si fuera el caso. 

Finalmente, debes cumplir con la mayoría de edad.

 “este documento en síntesis consiste en indicar cómo una persona quiere que se disponga de su salud, cuerpo y vida en un momento cercano a la muerte, o cuando ya no sea capaz de decidir por sí misme”.

Recuerdo 2

El clima es desértico. El suelo se quiebra y marchita. Los pedacitos van desintegrándose en polvo que aspiramos por la boca, la respiración es agitada. No alcanzamos a cerrar los labios cuando ya guardan tierra nuestros pulmones. 

Fierros oxidados soportan nuestros saltos, un resbalín cortado a la mitad daña la pierna de quien lo usó, cinco palos de madera negra forman un caminito hacia el otro lado de los juegos. La plaza pelada como nunca está muy llena. Se evapora la transpiración y se descansa bajo algunas palmeras acartonadas, es lo único verde aquí. Reímos mientras obedecemos órdenes que tiramos al voleo, las dicta la imaginación. Construimos oraciones del tipo “¿hagamos que yo soy la doctora y vienes al hospital para curarte las heridas que te hizo el guerrero en la batalla del mejor peleador de espadas samuráis y cuchillos ninjas que nunca se ha visto en toda la historia de cartas de Yugioh?”

“No, no, no, no, no, no, no, no. No, ya sé. ¿Seamos los que atrapan al pokemón?”.

Entonces, en relación al espacio, la primera decisión en esta carta de voluntad anticipada es que una parte de mí, toda “yo” –o lo que quede de eso–, regrese a Iquique. 

Para que no surjan malos entendidos, aquí no se quiere decir que necesariamente el lugar del primer crecimiento, aunque forje un sentido de pertenencia, será siempre el elegido como recipiente del cadáver. Otres pudiesen preferir diversos o un solo territorio que les haya marcado. La conclusión está en que por medio de esta experiencia, parece que llega naturalmente el discernimiento de lo que será de nosotres en relación a un espacio, un sitio, un lugar físico en el tiempo

RECUERDO TRES

Ojos somnolientos, cansados y rojos miran, antes de cerrarse, lo último que les llama la atención de la pantalla. Quedan solo unas horas para dormir. Mañana hay que dejar cocinado y limpio antes de ir a trabajar. Se entra a las diez y se sale a las diez, una hora de pie en la micro llena, ida y vuelta, de arriba hacia abajo, luego volver a subir para descansar. Para el ocio no hay tiempo, tampoco para criar tanto como antes, y del autocuidado ni se habla, de eso aún no se sabe. 

Vender y atender a los demás, las comisiones son la mayoría del sueldo. Lo gasta con meticulosidad, excepto los días libres que tocan en el mes. 

La imagen de quien te cuida persiste con aún más resistencia en la psique que el espacio-temporal, al menos a quien está decidiendo elegir su representante para los fines del siguiente documento. Los clichés son tan ciertos en momentos urgentes como este, y la figura materna aparece de inmediato. Después salta el rostro de Dios.

No se tiene ni que pensar, la resolución sobre la persona que toma las responsabilidades de este cargo es nadie más que mi mamá. 

Aprovechando esta ocasión, el único sustituto capaz de reemplazarla sería mi hermano menor porque, básicamente, con algo debe comprometerse. La verdad es una broma de pésimo gusto pero, hablando en serio, no existe hombre con juicio más afilado que él. Confío plenamente y a ojos cerrados claramente, pues estaré muerta.

 “La imagen de quien te cuida persiste con aún más resistencia en la psique que el espacio-temporal, al menos a quien está decidiendo elegir su representante para los fines del siguiente documento”.

DETALLES

Del abanico de recuerdos que han nacido durante este ejercicio, la autora se atrevió a seleccionar tres: constituyen un resumen de los otros cien que tuvo y que fueron imposibles de relatar por la complejidad de sus apariciones (y porque todavía hay derecho a mantener la privacidad). 

Se sugiere, por favor, en las instrucciones (sean adicionales o no) priorizar la dignidad antes de una vida que no sea plena, sin duda, en cualquier caso. 

Se obliga tajantemente a proveer de todos los cuidados y amar, más que todo el amor del mundo, a mi gato. Y llegada la hora de su defunción, dejar su cuerpo junto a lo que quede del mío.

Por último, pero no menos importante, se les declara testigos a todes ustedes.